domingo, 19 de abril de 2015

Se autoriza a la policía a instalarnos troyanos.

Foto. Policía espía en internet.
La policía podrá infectar los ordenadores con programas que espíen a los usuarios

El proyecto de ley orgánica de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal autoriza a la policía a instalar “troyanos” o programas encubiertos para espiar los equipos informáticos de los usuarios de internet.

El nuevo artículo 588 de la Ley permite que, de forma remota, la policía pueda hurgar sin consentimiento de su titular, el contenido de un ordenador, móvil, dispositivo electrónico, sistema informático, instrumento de almacenamiento masivo de datos informáticos o bases de datos.

A simple vista, parece una mera adaptación de las intervenciones telefónicas a las nuevas tecnologías. Sin embargo, esta facultad resulta mucho más peligrosa. Las escuchas telefónicas tienen que estar autorizadas por un juez, que lo hace siempre un determinado periodo de tiempo, y la policía graba todas las conversaciones. Una vez terminado el periodo para el que se decretó la escucha, el teléfono “pinchado” deja de estarlo.

La instalación de programas informáticos en un ordenador o un móvil para espiar a un usuario no están limitados en el tiempo. Se pueden quedar ahí por tiempo indefinido, registrando el ordenador o el teléfono de manera ilimitada.

Además, es imposible controlar lo que la policía ha llevado a cabo, al estilo de las escuchas telefónicas. Controlar un ordenador de forma remota quiere decir que se pueden ver ficheros, modificarlos, borrarlos o instalar ficheros nuevos. Es difícil saber lo que la policía ha hecho y la nueva Ley no le impone la obligación de informar acerca de ello.

En una escucha telefónica, la policía no puede insertar conversaciones incriminatorias porque es fácil detectarlo. Pero eso no ocurre en una manipulación informática. Si un policía introduce un archivo de pornografía infantil en el disco duro antes de hacer una copia de él, nada le impide hacerlo. Y luego seríamos condenados por ello, ya que la mera posesión de este tipo de archivos es punible.

La citada reforma también modifica la figura del infiltrado con el nombre de “agente encubierto”, dándole la vuelta al papel tradicional de la policía: antes era quien impedía el delito mientras que ahora es quien incita a su comisión. A partir de ahora la policía pueda provocar delitos en internet e intercambiar archivos ilegales a fin de lanzar el cebo y aumentar el número de detenciones.

El nuevo artículo 588 de la ley no exige autorización judicial expresa para que la policía intercambie archivos ilegales. Simplemente establece que el agente podrá realizar estas actividades “por sí mismo”.

Foto. (4 carteles "¡Amnistía! Libertad Arenas y presos políticos" (en un escaparate)
¡Arenas Libertad!

Campaña de Resistencia Popular Canarias en solidaridad con Arenas. Pintadas y numerosos carteles. (se envían más fotos)

Pintada. "Libertad Camarada Arenas. RPC". (y hoz y martillo, en un muro)
Pintada. "Libertad Camarada Arenas. RPC". (y hoz y martillo, en otro muro)
Foto. 6 carteles Amnistía Arenas. (en un cajón de distribución eléctrica)
Foto. 4 carteles de Arenas Libertad y 4 de boicot elecciones. (en un contador eléctrico de calle)
Foto. 3 carteles Amnistía Arenas. (en una marquesina)

Citas del 19, 20 y 21 abril. J. Connolly, C. Vallejo, F. Castro.

Aprender y luchar, luchar y aprender.
Citas del 19, 20 y 21 de abril

sábado, 18 de abril de 2015

Librito de Juan García Martín, "Lugares comunes (juegacuentos)".


Portada "Lugares comunes". (dibujo burgueses se agrupan entre sí, pero para degollarse -se ven con cuchillo y tenedor-)
Juan García Martín

Lugares Comunes (juegacuentos)
Tamaño A5, 30 páginas
25 relatos, 7 dibujos
En la mesa de Tirso de Molina (Madrid) todos los domingos a la mañana.
Contraportada. Biografía de Juan García Martín.

Cartel presentación Red Antirrepresiva de la Sierra.
Convocatorias:
Hoy. Collado Villalba. Madrid
Presentación de la Red Antirrepresiva de la Sierra
Acto de presentación de la Red Antirrepresiva de la Sierra, en el que tendremos la proyección de un documental sobre la represión, charlas con dos grandes abogados y dos imputados de la Sierra por manifestarse y finiquitaremos con una serie de grupos de música combativa.
Os esperamos a todxs hoy en La Fábrika a partir de las 5:30.
¡La solidaridad es el mejor arma del pueblo!



Cartel gira de abril del documental "Vencidxs".
Documental, libro de fotos y web-red
Vencidxs
Proyecto que parte de más de un centenar de entrevistas de lxs últimxs supervivientes de la época más crucial de nuestra historia, la experiencia de la II República, víctimas posteriores de la represión franquista. Mucho más que un proyecto de memoria histórica, por primera vez son lxs protagonistas los que hilan y cuestionan la propia historia –una historia todavía completamente tabú-, asumiendo los propios errores, posicionándose sobre los problemas actuales, las propuestas de vida alternativas y la condición humana en general.
Milicianos y milicianas, republicanos en el ejército franquista, gudaris, guerrilleros urbanos y rurales, enlaces de la guerrilla, fundadores de los sindicatos actuales, presos políticos y sociales, mujeres sometidas a humillaciones y purgas, detenidxs y torturadxs, sufragistas universales, exiliadxs, topos, niñxs del auxilio social, madres de niñxs robadxs, evacuados a Rusia, trabajadorxs forzados, protagonistas de la revolución anarquista y las colectivizaciones, brigadistas internacionales, soldados que participaron en fusilamientos, familiares de secuestrados y asesinados… por primera vez en la historia del cine documental se unen para dejar el testigo a las futuras generaciones en un proyecto abierto que les deja completa libertad para expresar sus opiniones y aconsejarlas en el proyecto de vida que según todxs ellos deberían de construir.
La historia de estxs 107 anónimxs -que no se conocen entre ellos pero que, desde distintos lugares y posiciones sociales van narrando sus experiencias vitales- construyen una historia completamente coherente que con total seguridad será un referente para las generaciones jóvenes actuales, aquellas que quieren tomar el testigo de las luchas sociales llevadas a cabo en la II República y en la resistencia antifranquista.
Estás delante de un proyecto transmedia y multilingüe que consta de un documental, un libro fotográfico y una web-red social que llenará de memoria gratuita el mundo 2.0.
El proyecto ha sido autogestionado por un equipo multidisciplinar de personas comprometidas que ha trabajado de forma asamblearia durante más de tres años, que ha conseguido los recursos económicos por cuenta propia y que ha implicado a más de cincuenta asociaciones y colectivos relacionados con la memoria histórica y la lucha social. La grabación pudo acabarse por la implicación mediante un crowfunding de cientos de personas.
Estás delante de un proyecto esperado, con muchas expectativas puestas por parte de muchos colectivos, medios de comunicación y personas de a pie, y por encima de todo llega en el momento oportuno y más necesario para la sociedad.

Cartel. "PCE(r) Amnistía presos políticos". (un joven encapùchado con el puño en alto, en una farola)
Muro Solidario

-Carteles Amnistía presos políticos. Xixón. (se envían más fotos)

Idem. (en una columna)
Idem. (en una boca de incendios)

Pintada. "Llibertat Camarada Arenas PCE(r). El seu delicte: ser comunista. ARRAN". (en un muro, y la hoz y martillo y estelada)
-Solidaridad de la organización ARRAN

Cartel. "Debemos tomar el relevo. República, socialismo, autodeterminación, Amnistía". (dibujo moza porta bandera comunista)
-Cartel Comité Solidaridad Victoria Gómez Méndez

viernes, 17 de abril de 2015

Burgos, la gran fosa del fascismo español.

Foto. (recuperación de los asesinados en Monte Estépar).
Una gran tumba franquista llamada Burgos
Julián Vadillo, Diagonal, 6 de abril de 2015

Muchas veces establecemos lugares comunes en la historia y en nuestra memoria a la hora de analizar la realidad. Siempre hemos oído como se han catalogado a provincias como Guadalajara o Burgos como conservadoras en lo político. Sin embargo, cuando nos acercamos a la realidad histórica, nos damos cuenta de que esos lugares comunes son eso: lugares comunes. Decir lo contrario sería obviar que, en otros momentos históricos, provincias como Burgos tuvieron uno de los movimientos sindicales más dinámicos. Que la población de Aranda de Duero contó con unos de los sindicatos de la CNT más poderosos, el de los ferroviarios, que le unía a otra ciudad también insertada en esos lugares comunes, Soria.

Desgraciadamente, en este país nos damos cuenta de esto por dos vías. Cuando hacemos estudios históricos de esas provincias, que en muchos casos tienen una relativa difusión. O cuando se exhuma alguna de las múltiples fosas que pueblan la geografía de nuestro país. Y aquí Burgos tiene un protagonismo inusitado.

Lo último. Monte Estépar

El pasado 3 de abril, mientras España vivía momentos de reposo, preparándose para las próximas elecciones municipales o viendo pasar las procesiones, un grupo de personas se reunía en Monte Estépar, cerca de Burgos capital. Monte Estépar es un lugar escondido dentro del municipio de Estépar. Allí, durante la Semana Santa, un grupo de arqueólogos, representantes de la memoria histórica y familiares han llevado a cabo una exhumación. Una exhumación que no ha contado con apoyo de ninguna institución. Que no ha despertado el interés de una clase política que considera todo esto de la memoria histórica como algo “incómodo”. Sólo las organizaciones civiles, las asociaciones de la memoria y los familiares de la víctimas se movilizan. En el caso de Monte Estépar, el dinero para la exhumación ha salido de un crowdfunding, impulsado por la Coordinadora Provincial de Memoria Histórica de Burgos[4] o por grupos como Espacio Tangente[5].

El año pasado ya comenzaron las exhumaciones de esta zona. Se localizaron 70 cuerpos bajo la tierra. Este fin de semana han aparecido 26 más. Cuatro fosas. 96 cadáveres. Todos ellos fusilados entre agosto y octubre de 1936. La mano ejecutora el ejercito sublevado franquista, las partidas de falangistas que iban de pueblo en pueblo y de prisión en prisión para cobrarse una contribución de sangre generada por el odio. A su cabeza, el gobernador de la provincia en esa época: Fidel Dávila Arrondo. A muchos este nombre ya ni les sonará. O sí les suena, pero como el nombre de una calle. Muchas calles en la geografía española tiene todavía el nombre de Fidel Dávila. Un militar africanista, fuertemente conservador, que durante la Segunda República pasó a la reserva y que una vez que se consumó el golpe de Estado de julio de 1936 se unió a los rebeldes en Burgos, donde residía. Fue uno de los mandos del Ejercito del Norte, formó parte del Junta Técnica de Estado, embrión del Estado franquista, y ocupó numerosos cargos militares y políticos durante la dictadura hasta su fallecimiento en 1962.

Fidel Dávila fue la cabeza de todo un aparato represivo que se cobró la vida de miles de personas en la provincia de Burgos y otros lugares. Entre las víctimas hay personajes como el director del Orfeón de Burgos Antonio José Martínez Palacios, el director de Burgos Gráfico Antonio Pardo Casas, etc.

El modus operandi. ¿Por qué Monte Estépar?

La represión tuvo muchas aristas. De los cuerpos encontrados en Monte Estépar hay varios ejemplos. Algunos eran sacados de sus casas por las partidas de falangistas, llevados al lugar del crimen y ejecutados. La fosa donde se enterraban estaba cavada previamente (muchas veces por vecinos de los pueblos limítrofes) o bien la cavaba el propio reo. Era una represión extrajudicial. Desaparecidos que no dejaron ningún rastro hasta que se exhuma la fosa. Para otros el final era también igual de cruel. Se hacían listas en las cárceles, se dictaba orden de libertad y en el traslado eran asesinados. Sacas de presos que sí dejaron listas de personas que nunca aparecieron. Por eso se sabe que los lugares de fusilamientos fueron muchos más. Otros eran sacados y ejecutados tras consejos de guerra sumarísimos donde se dictaminaba pena de muerte bajo leyes aberrantes y que contravenían cualquier tipo de derecho.

La elección de los parajes de ejecución tampoco era aleatoria. En un principio las ejecuciones era muy visibles. Pero paulatinamente los rebeldes fueron perfeccionando su técnica. Había que tapar responsabilidades. Luis Castro, documentalista, historiador e integrante de la Cátedra Complutense de Memoria Histórica del siglo XX de la Universidad Complutense de Madrid, nos da la clave de la elección de estos lugares en su libro ‘Capital de la Cruzada, Burgos durante la Guerra Civil': “La situación llegó a ser tan escandalosa en este aspecto que las autoridades dictaron normas para tratar de disimular los crímenes y se ordenó que las ejecuciones se hicieran en lugares más alejados (Estépar, la Brújula, la Pedraja, etc.) y que los cadáveres fueran deb
idamente enterrados. Con frecuencia se hacía en zanjas longitudinales, cavadas al efecto por los ejecutores o por los vecinos de pueblos próximos que eran obligados a ello por lo que se denominaba ‘prestación personal’”.

Eran, pues, elecciones de lugares premeditados. El paraje de Monte Estépar era un lugar ideal para estas ejecuciones. Un lugar ideado por el franquismo. Un lugar premeditadamente olvidado por las autoridades tras la muerte de Franco. Un lugar en la memoria de muchos habitantes de Burgos, que muchos años después ha podido salir a la luz.

Al pie de las fosa exhumada estos días, junto a los esqueletos de los represaliados, se encontraron los casquillos de las balas falangistas que les ejecutaron. Una prueba más del crimen del franquismo. Unos tiros de gracia que tienen también nombres propios. El libro ‘La Guerra Civil en Burgos: fusilados, detenidos y represaliados en 1936′, de Fernando Cardero Azofra y Fernando Cardero Elso, narra una de las historias más terribles de ese lugar llamado Monte Estépar: “Se comentaba que José Iñigo, comandante de Caballería, encargado de descerrajar el tiro de gracia en la nuca de los fusilados de Estépar, cada vez que lo hacía, exclamaba en tono sarcástico ‘¿veis lo que me obligáis a hacer, comunistas de mierda?‘”

Foto. Pancarta en Monte Estépar. "No habrá paz sin libertad".
Los otros lugares de la memoria

En Monte Estépar se han recuperado en total 92 cuerpos. Hay más. Los testimonios dicen que muchas de esas sacas fueron ejecutadas allí. Tras la construcción de la carretera que une Valladolid y Burgos, muchos de esos lugares fueron destru
idos. Nada nuevo bajo el sol. Rita Barberá lo hizo en Valencia. Gallardón en Madrid. Pero de un tiempo a esta parte, en Burgos las asociaciones civiles y de la memoria, junto a los familiares, están realizando un trabajo titánico. Ya en 1989 Monte Estépar se señalizó como lugar de fusilamientos. Tuvieron que pasar muchos años más para que se hicieran las exhumaciones.

Otros lugares han tenido también su exhumación. Incompleta, porque siempre hay falta de recursos, problemas de la administración y mucho voluntarismo. En Aranda de Duero, en lugares como Monte Castoján o La Lobera han sido exhumados ya 130 cuerpos. Se estima que hay muchos más. En Gumiel de Izán se localizaron 59 en un lugar llamado La Legua. En Milagros, en La Casilla de los Camineros, se exhumaron 46. En Quintanilla de la Mata, en Monte Andaya, los cuerpos fueron 85. En el cementerio de Valdenoceda, 114 cuerpos. En Villamayor de los Montes, en Alto de la Venta, 46 cadáveres.

Mención especial merece la fosa de Villafranca de los Montes de Oca, en el Monte de La Pedraja. Allí han sido localizados 135 cuerpos. De entre ellos, vamos a nombrar a uno. Antoni Benaiges, maestro de Bañuelos de Bureba. Benaiges era un maestro freinetista, una técnica educativa que se basaba en la utilización de la imprenta en el aula. El maestro Benaiges prometió a sus alumnos que irían a ver el mar en el verano de 1936. Sin embargo, tras el golpe de Estado, Benaiges desapareció. Fue ejecutado por los falangistas en La Pedraja. Nunca pudo llevar a sus alumnos al mar. Muchos años después, su familia, investigadores y documentalistas como Sergi Bernal lo han dignificado. Pero junto a él hay 134 cuerpos más por dignificar.

En Burgos se han localizado también fosas más pequeñas, que tienen entre uno y doce cuerpos y otras con algunos más. Otros lugares están localizados pero no exhumanos. Por ejemplo, la Torca Palomera en Mozuelos de Sedano. En ese paraje, las partidas falangistas fusilaban y lanzaban los cuerpos a una sima de más de 60 metros de profundidad. Unos de los dirigentes falangistas ejecutores que vivía en Masa dijo que en esa sima cabían todos los militantes de izquierdas del Valle de Sedano. Jesús Gutiérrez Flores, en su libro ‘Guerra Civil en Cantabria y pueblos de Castilla’, calcula unos 40 ejecutados en ese paraje. No se sabe. No se ha podido bajar a la sima. Hoy esos cuerpos descansan bajo una pila de basura y animales muertos.

Burgos, la que fuera la capital de la España franquista, es una gran tumba bajo cuya tierra todavía reclaman justicia cientos y cientos de fusilados. Puede que miles. No se sabe el censo, a medida que se exhuma crece. No se puede edificar una democracia cuando aquellos que la fueron a defender en sus diversas formas tras el golpe de julio de 1936 están enterrados bajo el asfalto de carreteras, en parajes perdidos o bajo toneladas de carroña y basura. Esto no es necesario que lo diga alguien de izquierda. No hace falta que lo diga un historiador. Es una cuestión de sentido común. Pero para los herederos de aquel régimen, para los que defienden a rajatabla la Ley de Amnistía de 1977, el peligro es el sentido común.

Enlaces:
[1] http://www.diagonalperiodico.net/sites/default/files/styles/pantalla_comp/public/foto-slideshow/dsc_7092.jpg?itok=ut6cVvRs
[2] http://www.diagonalperiodico.net/sites/default/files/styles/cuerpo_articulo_galeria/public/foto-slideshow/dsc_7092.jpg?itok=xsMlxULg
[3] http://www.diagonalperiodico.net/colaboradores/alvaro-minguito (enlace)
[4] http://memoriasenred.org/content/coordinadora-provincial-por-la-recuperaci%C3%B3n-de-la-memoria-hist%C3%B3rica-en-burgos
[5] http://www.espaciotangente.net/
[6] http://www.diagonalperiodico.net/saberes/26307-gran-tumba-franquista-llamada-burgos.html

Fuente:
http://www.diagonalperiodico.net/saberes/26307-gran-tumba-franquista-llamada-burgos.html

jueves, 16 de abril de 2015

El arte y la militancia revolucionarios, por Pablo Hasel.

Dibujo. "Armas de creación masiva". (un lapicero y una libreta de apuntes)
La importancia del arte revolucionario y de la militancia
Artículo de Pablo Hasel

El rap, como otros tipos de música y arte en general, es una herramienta útil para facilitar la difusión de unas ideas, sean de la ideología dominante o revolucionarias, sobre todo para la juventud. A todos nos ha hecho pensar una canción, sentir empujándonos a luchar o simplemente, nos han acompañado en luchas por reflejar lo que vivimos. Todas las revoluciones apreciaron el arte revolucionario por su facilidad para resumir un mensaje y hacerlo accesible al pueblo. Pero evidentemente, para cambiar el mundo no basta el arte revolucionario, sólo es un paso más. En todo caso este arte debe intentar empujar a la organización que con la acción, transforme la realidad.
A estas alturas, negar la importancia del arte revolucionario es estar ciego. Pero es muy importante recordar que de poco sirve llevar música combativa en los cascos, si luego no hay una militancia revolucionaria. Aunque desde luego, ya es un primer paso escuchar música que ataque de forma explícita al orden establecido. También está el asunto de qué grupos son realmente comprometidos, pero en este artículo no entraré a analizar esta cuestión.
Están quienes infravaloran a los artistas revolucionarios, sobre todo por diferencias ideológicas y también quienes sobrevaloran. En lo que a mi concierne, siempre he repetido que no quiero que nadie me idolatre y que quienes deben ser los mayores referentes en cuanto a militancia revolucionaria, son los elementos más avanzados, los militantes del Partido comunista, en el caso del Estado español, del PCE(r). Con mis canciones he conseguido que muchas conozcan su lucha, es cierto, pero no es un mérito excepcional, yo le debo mi educación política al Partido, aún con todo lo que me queda por aprender, que no es poco. Por lo tanto, lo menos que puedo y debo hacer, es utilizar el arte para denunciar las injusticias y reconocer a quienes más las han combatido organizándose de forma consecuente por el Socialismo. Pero igual que yo andaría mucho más perdido si no fuera por las enseñanzas del Partido; la represión del Estado y los revisionistas-reformistas que me señalan por defender esa línea (con mucho que aprender y con errores como he dicho) saben bien que he sido un altavoz y por ello me atacan llegando en ocasiones a la obsesión, queriéndome infravalorar pero a la vez sobrevalorándome por la importancia que me dan. Cosa que demuestra que algo bien he hecho, de lo contrario ni me nombrarían.
No me atacan a mi, atacan la línea que defiendo. Bien que en su momento partidos y organizaciones quisieron llevarme para su terreno y entonces sí que les gustaba mi música y les parecía un buen tipo, pero como no cedí y defendí a quienes han llevado una práctica consecuente, para muchos soy lo peor en todos los sentidos. Pero en un debate ideológico si les gusta cómo rapeo o no, no tiene la menor importancia, otra cosa es que recurran a ello faltos de argumentos. Lo que no me perdonan es que haya evolucionado políticamente, pero tanto que hablan de marxismo algunos, deberían comprender más la dialéctica. Atacan a la línea que defiendo porque sus críticas al PCE(r), también con todo tipo de calumnias, son constantes. Si yo rapeara para sus partidos, es evidente que entonces no se obsesionarían así, pero al atacar cosas como la falta de solidaridad con los presos políticos antifascistas y llegar a tantas orejas, es algo que les irrita en exceso y así lo demuestran. Algunos, en su insultante ambigüedad, no comprenden que alguien se posicione. Son quienes defienden la unidad abstracta, pero qué casualidad, siempre olvidando a los revolucionarios presos o ilegalizados a los que sus partidos insultan, condenan y miran hacia otro lado hasta cuando sufren torturas o son exterminados en prisión.
Foto. (micrófono en llamas)
Como no huyo de la autocrítica, la hice al ver lo perjudiciales que son esos partidos con los que un día tuve un trato demasiado cordial, pero desde el primer momento les eché en cara esas actitudes, otra cosa es que por ingenuidad no viera cuánto alejan del camino revolucionario y quisiera pensar que no son tan nocivos. Si de algo no se me puede acusar es de tragar por interés, pues cuando me di cuenta rompí con muchos que me hubieran facilitado las cosas. ¿Cuántas puertas me he cerrado por posicionarme? ¿Cuántos problemas me he ganado? Para que algunos sin vergüenzas tengan la mala baba de decir que esto le beneficia a mi “carrera musical”. Me temo que Monedero o Iglesias, que en su tiempo ponían canciones mías en sus redes sociales o me invitaban a rapear a sus actos, me abrirían muchas más puertas que solidarizarme con los presos políticos, que en todo caso me abrirá las de la cárcel. Pero es algo que los cobardes resentidos y los insolidarios no pueden soportar, que renegara de ese camino cómodo y me posicionara con los revolucionarios. Están tan podridos de odio absurdo, que algunos llegan a decir que busco ser preso político, como si fuera un capricho solidarizarse, atacar al Estado o no apoyar a un partido reformista. Como si no poder ver a tus seres queridos, comer mierda, pasar todo el día en una celda, que tu vida corra más peligro, no poder grabar y un largo etc, fuera algo que se busca. No sorprende viniendo de los mismos que justifican que Cao de Benós diga que dispararía a inmigrantes o que votan a quienes llaman terroristas a los antifascistas que han ido más allá de la legalidad fascista. Como ellos no pretenden pasarla, atacan a quienes lo hacemos. Pero lo más absurdo, es que también más de una vez han deseado por redes sociales, manifestaciones o canciones, cosas a los capitalistas/fascistas como por las que se me condena. Pero como las digo yo, entonces está mal y es justificable que Cao de Benós defienda la represión de la Audiencia Nazi-onal deseándonos cárcel a quienes pasemos ciertas líneas. No se puede caer más bajo que defendiendo la represión del Estado, pero eso hacen los partidos que votan muy a menudo.
A diferencia de ellos, jamás he ocultado mis errores. Es más, los he grabado. Eso es lo que aprovechan quienes en vez de alegrarse de una evolución, como cualquier comunista, la maldicen. Como no pueden atacar con el presente, recurren al pasado. En el presente también tengo errores, desde luego, pero entre estos no está atacar a partidos que legitiman la represión del Estado o silencian el exterminio contra presos políticos antifascistas, ejerciendo una repugnante complicidad. A veces, agobiado por muchas cosas, pierdo las formas en debates con quien igual no ha hecho méritos para que así sea, pido disculpas e intento corregirlo. Otros, desde luego, merecen que se utilice cierto tono por cómo entran. No voy a excusarme en que no soy perfecto para no poner empeño en mejorar, pero más de uno que critica sin piedad veríamos cómo actuaría en mi situación y no digamos ya en otras. Como revolucionarios debemos tener empatía, cosa que no quita la crítica constructiva que tanto agradezco y gracias a la que he evolucionado y seguiré evolucionando para desgracia de enemigos.
Otros, pretenden responsabilizarme de todos los actos de mis oyentes. ¿Hace falta contestar a semejante bobada? Yo respondo por mis actos, no por los de mis oyentes y es evidente que entre tantos, habrá algunos que actúen de forma muy distinta a la música que escuchan. No será porque yo lo recomiende. ¿Acaso no había y hay “seguidores” de Lenin que actúan de forma muy distinta a lo que él proponía? Uno se siente hasta ridículo contestando a cosas tan evidentes, pero ante tanto listillo que ha leído mucho pero que ha puesto en práctica poco y las repite, hay que hacerlo. Son los que insultando al marxismo, utilizan como "argumento" una foto de hace años con X reformista para atacar. Lo único que consiguen es mostrar una evolución de la que estoy orgulloso y de la que ellos carecen defendiendo a esos reformistas. Imagino que piensan que alguien puede nacer sabiendo, aunque desde luego ellos no.
No se me puede juzgar como si fuera el secretario general del Partido comunista, soy un artista comprometido, no un cuadro del Partido, y como tal, evidentemente cometo más errores. Cumplo una función y a tenor de algunos resultados, da sus frutos, pero la puedo mejorar y en ello ando. No temo la autocrítica, gracias a esta se avanza y si no fuera por revolucionarios ejemplares que me han hecho críticas constructivas, no hubiera mejorado así. Reconoceré mis errores cuando haga falta, entre estos que a veces debería utilizar con más tacto la pedagogía, no con los que faltan al respeto a revolucionarios a conciencia, por supuesto. Pero que no esperen que rectifique ante mis ataques a quienes legitiman la represión del Estado, faltaría más, eso no es un error y siempre nos quedaremos cortos atacándolos. Aquellos a los que tanto les ofende que se ataque a quienes actúan como lacayos de los capitalistas, deberían dedicar más tiempo en solidarizarse con quienes sufrimos la represión y menos en insultarnos, pero eso en demasiadas ocasiones es pedir peras al olmo porque están más ocupados en el folklore que en empezar a actuar como comunistas con la correspondiente autocrítica materializada en hechos.

Citas del 16, 17 y 18 de abril. Zola, G. Bruno y Rosa Luxemburgo.

Aprender y luchar, luchar y aprender.
Citas del 16, 17 y 18 de abril

miércoles, 15 de abril de 2015

Carta y dibujos de Manuel Arango Riego.

Cartel de Solidaridad con Manuel Arango, de Internacionalista 36.
Cartas desde prisión:

Manuel Arango Riego

C.P. Zuera. Marzo 2015

Queridos compañeros, recibir un fuerte abrazo.
(Doy contestación a las vuestras) y os digo que está muy bien la campaña en la calle por la Amnistía y los presos enfermos.
De mi salud, hay algunas partes que se han ido agravando paulatinamente.
Dibujo. M.A.R. 2015. "Liberación presos políticos enfermos". (una presa yace muerta. sobre ella una estrella y dos manos estrechadas)
Estoy realizado una colección de pinturas que se titula en “Memoria de Isabel”, son en lienzo, a todo color, formatos A3 y A4 y todos a acuarela. Os mando unas copias b/n de los bocetos. Cuando los acabe intentaré mandar copias a tamaño real y color.
Me escriben con frecuencia Arantza Díaz y David Garaboa. Volcaros con Arantza y su situación, cuidaros mucho y siempre adelante.
Resistencia y por el Comunismo.
Manolo
Dibujo. M.A.R. 2015. (dos manos se estrechan ante unos barrotes derritidos)
Dibujo. M.A.R. 2015. (un abanderado con la Popular está rodeado de siluetas de solidarios)

El Ministro de Interior da la mano a guardias civiles.
Sinvergüencería política:

Guerra sucia: La ONU critica la Ley Mordaza. El Ministro de Interior, Fernández Díaz dice “Los relatores de la ONU no se han leído esta ley, así de claro".

http://ecodiario.eleconomista.es/politica/noticias/6612786/04/15/Fernandez-Diaz-acusa-a-la-ONU-criticar-la-Ley-Mordaza-por-no-habersela-leido.html#.Kku8YddjZMGYkNw

 
Cartel. "Abajo los muros de las prisiones. Libertad presxs políticxs. Resistir es vencer". (y actos. foto pasillo de celdas y la A circulada)
Convocatorias:


Collado Villalba. 17 abril
Taller deportivo y cafeta en solidaridad compañerxs presxs y encausadxs en la operación "Piñata".
Apoyan: ATS, ASAF, RAS, La Fábrika y AES


Cartas de lectorxs:
A propósito del 14 de abril

El 14 de Abril de 1931 el pueblo español salió a la calle tras la caída del Gobierno de Alfonso XIII debido a los resultados obtenidos en las elecciones municipales que se habían celebrado dos días antes, el 12 de Abril, proclamando la Segunda República: ésta fue el segundo intento de establecer un Gobierno democrático en España(el primero fue el Sexenio Democrático entre 1868 tras la Revolución de la Gloriosa, que culminó en la Primera República en el período 1873-1874) frente al caciquismo bipartidista protegido por el Rey, los innumerables privilegios que ostentaban los terratenientes, los banqueros, los empresarios y la Iglesia y la demonización de la clase obrera, siendo manejados los puestos políticos por los "caciques" mediante el fraude electoral inscribiendo a personas que habían muerto, coaccionando a los votantes para que emitieran su sufragio a favor del candidato defendido por el "cacique" de turno o comprando a las personas con beneficios o futuros cargos. La Segunda República significó una época de prosperidad truncada por el alzamiento fascista del 18 de Julio de 1936(precisamente apoyado por las clases privilegiadas durante la Monarquía de Alfonso XIII) que derivó en la dictadura franquista: durante el segundo período republicano los/as ciudadanos/as pudieron votar conforme a sus opiniones, se dio tierras a los campesinos, se produjo la liberalización de la mujer respecto del yugo patriarcal y se reconocieron los derechos de los trabajadores (derecho de huelga, derecho a 8 horas diarias, derecho a un salario justo, etc). En estos momentos el 14 de Abril debe significar la lucha popular por sus libertades, cercenadas por el franquismo y, aunque recuperadas tras la restauración democrática en 1977, vuelven a estar amenazadas por la clase poderosas y el régimen bipartidista actual: por ello debemos de reivindicar la República como forma de Gobierno frente a la Monarquía, debemos gritar...
¡¡¡VIVA LA REPÚBLICA!!!

Ismael S. Madrid
 

martes, 14 de abril de 2015

Cómo funcionó la transición, según un General y espía. Y cómo lo desmonta Juanma Olarieta.

Montaje. (Sobre la foto de Franco y Juan Carlos "Patrocinan... CIA, BND, Generalato, RTVE...")
Un General confiesa que la Transición fue diseñada por la CIA y la banca alemana

De Canarias Semanal
Que la llamada "Transición democrática" fue una operación política montada por la oligarquía española y los Servicios de Inteligencia estadounidenses y alemanes es hoy un hecho incontestable, que pocos historiadores serios se atreven a poner en duda.
Durante décadas, sin embargo, la auténtica naturaleza de esa "Transición" fue ocultada al conocimiento público. Pese a los abrumadores testimonios que proporcionaba la realidad, la historiografía oficial se encargó de presentar a los protagonistas que la gestionaron como héroes generosos que lucharon denodadamente por devolver a su pueblo las libertades perdidas 40 años atrás. La verdad histórica, no obstante, fue abriéndose paso desde abajo, a contracorriente y contra la resistencia denodada de los cronistas cortesanos que, por cierto, no eran ni son todos de derechas.
El tiempo, como si de una implacable y lenta rueda de molino se tratara, ha ido pasando por la piedra a los personajes de aquellos momentos y poniéndolos a cada uno en el lugar que les corresponde. El heredero del dictador, Juan Carlos I, en el que el autócrata hiciera recaer todos sus poderes, fue convertido por la hagiografía oficial en una suerte de príncipe encantado, dechado de sobrevenidas virtudes democráticas y protagonista único del advenimiento de las libertades formales a este país. El paso de los años, empero, puso en evidencia que, como todos los borbones que lo precedieron, fue tan solo un simple crápula que terminó convirtiendo el palacio de La Zarzuela en una suerte de zoco mercantil de voluminosas comisiones y canonjías. La historia de este siglo XXI solo podrá decir de él que fue un bribón desvergonzado que se vio obligado a dimitir por las presiones de las mismas clases sociales que lo auparon al trono.
Otro tanto de lo mismo sucedió con el resto de los personajes que participaron en aquel ingenio político transicional, que pretendió ofrecerse al mundo como ejemplo de cómo había que salir de una dictadura impuesta por las clases dominantes, para pasar a una "democracia" formal instaurada también por las mismas clases sociales.
El relato histórico sobre aquella farsa, a la que el "consenso" entre las organizaciones de la izquierda y derecha convino en llamar "transición democrática", ha acumulado en el curso de los últimos años una importante bibliografía. Entre estas valiosas aportaciones se encuentran los libros de Joan Garcés, "Soberanos e intervenidos", y Alfredo Grimaldos, "Claves de la Transición 1973-1986). En ambos casos, las obras son el resultado de rigurosas investigaciones, que sin duda son hoy referencias obligadas a la hora de entender la naturaleza de aquel proceso político que tuvo lugar en la segunda mitad de la década de los sesenta. Tanto Garcés como Grimaldos, atendiendo a los datos recogidos en el curso de su trabajo, formularon la interpretación política e histórica que correspondía a aquellos acontecimientos.

BREVE BIOGRAFÍA DE UN AGENTE DEL ESPIONAJE MILITAR
Pero hasta el momento presente no se había contado -que sepamos- con el testimonio directo de aquellos quienes, desde un puesto en la intendencia de aquella operación, escribían el guión para los personajes de guiñol que aparecían ante la luz pública como protagonistas en el escenario de aquellos acontecimientos.
Ahora, desaparecido Adolfo Suárez y abdicado el Borbón, el enlace entre los Servicios Secretos Españoles, la CIA estadounidense y el BND alemán, un general del Ejército español, se ha decidido a hacer públicos los entresijos de la trastienda de la Transición. Se trata del general Manuel Fernández-Monzón Altolaguirre, adscrito a los mandos del Servicio de Inteligencia del Ejército español, que en un libro de reciente edición, titulado "El sueño de la transición. Los militares y los servicios de inteligencia que la hicieron posible", describe interesantes pormenores de aquella fraudulenta operación política.
El autor del libro, Fernández-Monzón Altolaguirre, es un jefe del Ejército cuyo perfil biográfico corresponde al arquetipo de las últimas generaciones de los militares de la dictadura, que no llegaron a participar en la Guerra Civil. Proveniente de una familia de militares que participaron en el golpe contra la República en 1936, Fernández-Monzón Altolaguirre ingresó en la Academia General Militar en el año 1950. De acuerdo con los datos que proporciona en su libro, a partir de entonces su carrera militar estuvo estrechamente vinculada a los Servicios de Inteligencia del Ejército español.
Como ocurrió con otros militares pertenecientes a esas áreas "sensibles" del Ejército de Franco, en 1962 Manuel Fernández fue enviado a los Estados Unidos,realizando -según consta en su currículum- "un curso" que le hizo permanecer en ese país durante un año en el Instituto de Tecnología de Massachusetts. Probablemente no por casualidad, a su vuelta a España fue destinado al Sáhara, y a partir de entonces a la Tercera Sección de Inteligencia del Alto Estado Mayor. En 1966 fue nombrado Secretario General del Servicio de Contraespionaje.
Con cometidos muy concretos, entre 1969-1970, el hoy general Fernández formó parte de un Servicio Internacional de Inteligencia con el que "operó" en la antigua Unión Soviética. Apenas un año después, bajo las órdenes del almirante Carrero Blanco, Fernández- Altolaguirre ingresó en el Servicio Central de Documentación de la Presidencia de Gobierno, conservando su destino en el Alto Estado Mayor. Después de pasar por otros cargos, en el año 1980 ascendió a teniente coronel y fue nombrado director del gabinete y portavoz del ministro de Defensa de la UCD, Agustín Rodríguez Sahagún.
A partir de 1988 fue nombrado Gobernador militar de Murcia y Cartagena, subdirector de la Escuela Superior del Ejército, jefe de la Escuela de Mandos Superiores, inspector jefe de la policía municipal de Madrid, con el Partido Popular. Finalmente, en el año 2001, bajo el gobierno de Aznar, realizó misiones de Inteligencia de la OTAN nada menos que en Pakistán y Afganistán.
Como podrá constatar el lector por estos datos biográficos, no se trata de un personaje de segunda fila en los Servicios de la Inteligencia militar española. Por el contrario, los puestos que ocupó en la jerarquía militar y el Espionaje le permitieron jugar un papel de primer orden durante los convulsos años que siguieron a la muerte de Franco.
Sin entrar en otras consideraciones, que posiblemente harían excesivamente extenso este artículo, nos hemos limitado a reproducir aquí unos pocos, pero significativos párrafos de la obra de Fernández-Monzón Altolaguirre, que permitirán a aquellos que sientan curiosidad por este período histórico interpretar algunas de las claves que facilitaron a las clases sociales hegemónicas hurtar a los españoles la posibilidad de decidir su futuro.

EL REY Y ADOLFO SUÁREZ FUERON MERAS COMPARSAS DE UN GUIÓN ELABORADO POR LA CIA
"Para entender la realidad de Suárez y de la Transición -escribe el general en su libro- hay que entender primero la preTransición. Y la película de la Transición, el rey y su presidente gobierno Adolfo Suárez, fueron los magníficos actores protagonistas, pero no fueron en absoluto ni autores del guión, ni los productores, ni los directores…".
"El guión se produjo, se diseñó, se elaboró y se concretó hasta el más mínimo detalle a partir del 27 de febrero de 1971, cuando visitó España el general Vernon Walters como embajador volante del presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon. "Walters fue a ver a Franco y en esa entrevista, según él mismo relataría, le dijo que Nixon tenía mucho interés en saber qué opinaba Franco sobre el Mediterráneo. Franco se sonrió y le contestó: "Su presidente lo que quiere saber es qué va a pasar aquí después de que yo me muera".
El general Vernon Walters le contestó: -Sí, todo está atado y bien atado, según usted, pero nosotros no queremos que eso sea así porque el rey no podría reinar en un país con el régimen actual sin reformar".
"A partir de ese momento, Franco encargó al general Walters para que estableciera contacto, primero, con el general Díez Alegría,jefe del alto Estado Mayor, y a continuación con el almirante Carrero Blanco...".
"Y fue un grupo de militares, encuadrados en el Servicio Central de la Presidencia del Gobierno (SECED, el servicio secreto, para entendernos), los que diseñaron, elaboraron y concretaron, con la ayuda de la Secretaría de Estado norteamericana, de la CIA y del BND alemán, las siete operaciones en que consistió la pretransición, y que fueron el guión que luego se seguiría".
"El Ejército y el núcleo del régimen franquista, no sólo no constituyó un muro, sino que fue el origen de ese impulso al que llamamos pretransición".
"Cuando se habla de que Adolfo Suárez resistió el chantaje de la dictadura y el cerco de los generales, tal expresión puede ser válida si se refiere a los tenientes generales, que eran los oficiales que hicieron la guerra con Franco, pero esos no tenían nada que ver con nosotros".

CARRERO BLANCO HIZO POSIBLE QUE FELIPE GONZÁLEZ ENCABEZARA LA "OPOSICIÓN"
Según el general Monzón Altolaguirre, Felipe González era muy consciente de que Carrero Blanco había jugado un papel decisivo para que Willy Brandt aceptara al PSOE del interior como partido oficial en la Internacional Socialista, y no al PSOE histórico que encabezaba Llopis en el exterior.
"Esto es tan cierto -describe en el libro el general- que cuando yo se lo recordé a Felipe González el primer día que hablé con él, en un restaurante de la calle Santa Engracia, me dijo: "No se preocupen ustedes, que no olvidaremos nunca a Carrero Blanco. Soy perfectamente consciente de ello, de nuestra boca no saldrá jamás una crítica contra el almirante Carrero Blanco".
Y continúa diciendo el general:
"Y lo ha cumplido, curiosamente, entre tanta barbarie de "memoria histórica". Ha sido como si se respetara esa consigna. El contacto de Carrero con Gustav Heinemann, [ministro alemán], se debía a que ambos habían sido ministros de la presidencial al mismo tiempo, y como los alemanes son todos nacionalistas -dígase lo que se quiera, los democristianos, y los socialdemócratas son alemanes por encima de todo- cuando Carrero le insinuó que había que favorecer a los de dentro, los del sector renovado en el caso del PSOE, Heinemann se lo comentó a Willy Brandt. A mí esto me lo dijo el propio Carrero. Y Felipe González estaba al cabo de la calle, no sé si porque a él se lo diría Willy Brandt...".
El general Monzón Altolaguirre agrega cómo a la vuelta del Congreso de Suresnes, a Felipe González lo detienen en Sevilla, pero: "... el jefe superior de policía recibió la orden tajante de la presidencia del Gobierno de ponerlo en libertad inmediatamente. El jefe de policía sevillano, que estaba encantado de haber detenido al secretario general del PSOE clandestino, asombrado, lo tuvo que poner en libertad sin entender bien lo que estaba pasando. Aunque ya hacía un año que Carrero había muerto, González pudo viajar a Suresnes porque, a la ida, nadie le pidió el pasaporte, que tenía requisado, y a la vuelta sólo fue retenido unas horas".

Dibujo. Alambradas, siempre alambradas.
La CIA no dirigió la transición española

De Movimiento Político de Resistencia

Juan Manuel Olarieta

Las supuestas revelaciones del general Monzón, un antiguo miembro de los servicios de inteligencia de la época del fascismo, transmiten dos erróneas concepciones de la transición: que fue un cambio ficticio y, además, que se llevó a cabo bajo la batuta de la CIA. Esas concepciones son tan falsas como aquellas que equiparan la transición a una traición o a una transacción.
Para que haya una traición previamente tiene que haber una confianza, lo cual supone admitir que quienes así la consideran ahora anteriormente sostuvieron algún tipo de ilusiones con las organizaciones reformistas que participaron en ella, fundamentalmente el PCE. Se trata de aquellos a quienes el cambio les ha sabido a poco. Ellos querían más o querían algo distinto. ¿Una revolución acaso?

En lo que a mí personalmente me concierne jamás me sentí traicionado por el cambio que se produjo en los años setenta, con lo cual defiendo que -en efecto- existió un cambio. Tampoco me sentí defraudado por quienes lo llevaron a cabo, los fascistas, ni por aquellos, como el PCE, que colaboraron con los fascistas en dicho cambio. Por lo tanto, yo procuro no hablar de traición.

Tampoco hubo transacción alguna porque los reformistas no tenían nada que vender a cambio, sino sólo a sí mismos, su dignidad. Pero yo creo que carecían de ella. Sólo se prestaron al juego porque sin ellos, es decir, sin la parafernalia de partidos y colectivos, el fascismo hubiera seguido en blanco y negro y una “democracia” necesita color. En fin, los partidos reformistas se vendieron a sí mismos, se prestaron a dejarse utilizar en beneficio de los planes fascistas.

Además, el general Monzón pone en primer plano a Estados Unidos, a terceros países, con pleno desconocimiento de la naturaleza del imperialismo y, más en concreto, de su política exterior en los años setenta, es decir, en plena guerra fría, no sólo con respecto a España sino a otros países con los que se puede comparar, como Portugal, Chile o Italia, por ejemplo. Situados a ese nivel, la transición se hubiera debido analizar en relación con la posición del imperialismo respecto a la Revolución de los Claveles, el golpe de Estado en Chile o a las turbias acciones de Gladio en Italia.

Ese tipo de análisis se hubiera tenido que complementar con su simétrico, la política exterior española, para lo cual habría que haber entendido que el imperialismo no es esa pirámide que muchos imaginan en sus fantasías, que bajo el imperialismo no existe ni puede existir una sumisión a los dictados de cualquier potencia por grande que sea, ni siquiera en el caso de un país de segunda división en el tablero internacional, como es España.

Esa imagen piramidal que se suele vincular con cierta concepción de la “hegemonía” es errónea, incluso en aquella época de la guerra fría, incluso para el antecedente inmediato de la Unión Europea, que entonces se llamaba “Mercado Común”, e incluso para España. Si eso no está claro, es imposible aclarar que la transición fue -entre otras cosas- un giro de la política exterior española para sacudirse el peso de Estados Unidos y acercarse al “Mercado Común”, bien entendido que no se trataba sólo de incorporarse al mismo sino de asociarse a una política exterior diferente, propia de ciertos países de Europa, en la que España pudiera tener una mayor autonomía, para lo cual hay que tener en cuenta que entonces España no pertenecía a la OTAN, ni había firmado el Pacto de No Proliferación Nuclear (“armas de destrucción masiva”), ni había reconocido al Estado de Israel, por poner algunos ejemplos ilustrativos.

En todos los países del mundo, la política exterior está estrechamente asociada a la política militar, incluso físicamente, es decir, que son militares o, mejor dicho, un cierto tipo de militares, quienes la diseñan. En España ocurre lo mismo, con la salvedad de que aquí el franquismo destaca precisamente por el peso de los altos oficiales dentro del conjunto del aparato del Estado y de que la estúpida personalización que ha llevado a cabo la historiografía en la figura de Franco, contribuye también a distorsionar la política exterior del régimen.

El verdadero núcleo del franquismo y de los cambios introducidos por el franquismo no fue Franco, un general africanista del ejército de Tierra, sino Carrero Blanco, un almirante de la Armada. El ejecutor material del giro en la política exterior del franquismo fue uno de sus colaboradores: el bilbaíno Fernando Castiella, quien permaneció entre 1957 y 1969, doce años clave, al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Cuando murió Castiella en la transición, el ministro de Asuntos Exteriores era otro vasco, Oreja Aguirre, quien en un discurso rindió homenaje a su predecesor, de quien pronunció dos frases para recordar. La primera es que “Gibraltar no era una obsesión de Castiella, Gibraltar fue para él, y lo es para nosotros, la clave de toda una concepción de la política exterior de España”. La segunda es aún más interesante: “El Estado español ha carecido de una auténtica política exterior en los dos últimos siglos de su historia [...] Castiella supone, precisamente, una de las pocas excepciones, un raro momento en el que se pretende planificar ordenadamente una actuación permanente”. En definitiva, Oreja Aguirre se declaró un continuador de la política exterior de su predecesor en el cargo, es decir, que también en lo que a la política exterior se refiere, la transición fue una continuación del franquismo. Pero no de cualquier política, sino de la que se puso en marcha en los años sesenta.

En aquella época, la referencia europea no era Alemania, como ahora, sino Francia y lo que Carrero pretendía para España es lo mismo que De Gaulle estaba llevando a cabo al otro lado de los Pirineos, en donde el ejército a pesar de pertenecer a la OTAN, quedaba fuera de su estructura militar y mantenía una política exterior alejada de Estados Unidos, para lo cual impuso la nuclearización del país, tanto militar como civil.

Es una obviedad recordar que la política exterior también está asociada a la interior, a la política sin más y, en el caso de Carrero, hay que insistir en que fue él quien creó los servicios de inteligencia fascistas, que son los mismos, e incluso las mismas personas, que siguen en la actualidad, incluído el general Monzón, ahora jubilado.

Es interesante que en sus memorias el general recuerde a otro general, Díez Alegría, que entonces estaba situado por encima de él en la cadena de mando y que también procedía de los servicios secretos militares. Pues bien, en aquella época el general Díez Alegría estaba considerado como el militar liberal (“aperturista”, se decía entonces) por antonomasia y hay que recordar que en 1974 fue depurado del ejército a causa de un viaje a Bucarest, es decir, al otro lado del Telón de Acero, para negociar la transición con Carrillo en nombre del franquismo.

Como consecuencia de aquel viaje, una parte del ejército, ligada a la CIA, presionó para depurarle del Alto Estado Mayor y marcar a los negociadores una línea roja que no se podía cruzar: el régimen nunca legalizaría al PCE.

Aparentemente el general Díez Alegría tiró la toalla. Dejó su puesto para que otro general de los servicios secretos militares, Gutiérrez Mellado, auténtico baluarte del gobierno de Suárez, siguiera la misma línea de cambios que la inteligencia militar tenía trazada desde los tiempos de Carrero Blanco, incluso en lo que a la legalización del PCE concierne.

Hubo varios factores que contribuyeron a ello y, por lo tanto, a que una parte del ejército se sintiera traicionada por dicha legalización, ya que les habían prometido que, en efecto, el PCE jamás sería legalizado, ya que para eso habían ganado la guerra civil que, en la retórica fascista, había sido una guerra contra el comunismo.

No es el momento ahora de exponer dichos factores, que están relacionados -sobre todo- con el hecho de que en aquella época el PCE ya era una piltrafa. Lo interesante es poner de manifiesto las divisiones internas del régimen que, en el caso de los militares, reflejaban la política de Estados Unidos respecto a España y a otros países: Estados Unidos siempre se opuso -desde un principio- a los cambios que el régimen fascista pretendió introducir para sucederse a sí mismo. Por lo tanto, la CIA no sólo no patrocinó la transición sino que se opuso frontalmente a ella, como se opuso a los cambios que se trataron de llevar a cabo en otros países en aquella misma época, especialmente en Portugal, Chile e Italia.

Esta oposición es lo que explica que en aquellos años se desencadenara la oleada de crímenes fascistas y la aparición de bandas parapoliciales del tipo de las que hoy se califican como “neonazis”. Entre otras cosas, la transición se caracteriza también por la aparición de grupos como la Triple A o los Guerrilleros de Cristo Rey que, en buena parte, procedían de terceros países, como Italia, en donde eran una prolongación de la OTAN. Su papel consistió en intimidar a las masas y sacarlas de la calle, impedir “la violencia” de tal manera que todo se pudiera manejar en los despachos, como les gusta a los servicios secretos.

Es un error concebir al franquismo como un régimen monolítico, sobre todo en su última etapa. Pero también es un error considerar que la CIA o Estados Unidos en su conjunto pudieran manejar los hilos de un país, por débil que sea, como si fuera una marioneta. Ahora bien, lo importante es tener en cuenta que si el franquismo no funcionaba como una unidad, ¿con qué parte del mismo se alineó la CIA?, ¿con los que querían cambiarlo? Si alguien piensa de esa manera no sólo no conoce lo que es el imperialismo, sino que tampoco conoce la España de la segunda mitad del siglo pasado.


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Citas del 14 y 15 de abril. E. Dune y Argala.
Aprender y luchar, luchar y aprender.
Citas del 14 y 15 de abril